No es la primera vez que intento escribir un blog, la vez anterior fue sobre fútbol, y solo me duro lo que duro el mundial. Esta vez no se realmente sobre que escribir, pero se me ocurre que sea un poco como Seinfeld, para los que no les toco, era una serie acerca de nada...
Después de dos días en Guadalajara (on business), vengo volando de regreso a Hermosillo y hay algo que me llama la atención y casi es una constante al menos para mi: Las masas parecen creer que cuando la señorita se para enfrente para anunciar el abordaje hay un vortex de tiempo y no importa que ya estés ahí y tengas asiento asignado es necesario estar primero o... serás el último en subir!!!!. Es como un momento de histeria masiva de la cual, extrañamente, te contagias, por mas que sepas que si te esperas al final evitas los empujones, arrimones y pisotones y tu asiento va a estar disponible para ti.
Claro, si viajas en viva aerobus esto ultimo no aplica y tienes que unirte a la histeria para no terminar junto al gordo que ocupa asiento y medio, o como constantemente me sucede, dejar que el gordo o la señora con 3 bebes que apenas se llevan 9 meses entre ellos, te escojan a ti, haciendo que el subirte primero al avión para escoger tu asiento te explote en la cara. Para los afortunados que no lo han vivido, en viva no hay asientos asignados, te sientas donde puedas.
Normalmente no tengo muy buena suerte con la gente que se sienta junto a mi en los aviones/camiones, apenas la semana pasada tuve la suerte de ser escogido por una señora (de buen tamaño) que decidió no documentar su maleta y no colocarla en el compartimento superior, o sea tenerla en las piernas, casi encima de mi. Hoy me fue bien, un señor bastante tranquilo que se dedica leer, aparte con un asiento vacío de distancia! después de volar en viva aerobus con vuelo lleno, esto es un paraíso.
Por otro lado, me impresiona lo extraña que puede ser la gente que te encuentras en el aeropuerto o la terminal de autobuses... utimamente me eh dedicado a documentar cosas curiosas con la cámara de mi teléfono (cuando puedo hacerlo sin que se note mucho).
Vivo en hermosillo y ver gente cargando una hielera no es muy extraño... pero abordar el avión con ella a las 7 am?... no tiene cara de doctor entonces no creo que sea un riñón esperando a ser transplantado, hasta me dieron ganas de preguntarle.
Nomas por si no me creían lo de la señora que no documento su maleta (notense las quesabritas) .
Se podrán dar cuenta, si tengo la suerte de que sigan leyendo mi blog, que cosas como la señora con la maleta en las piernas, o los niños llorones en el asiento de atrás son ocurrencias comunes para mi, hay que gente que dice que es mi karma (quien sabe porque), yo digo que es casualidad...
yo sí digo que es tu karma, y eso que no creo en esas pendejadas. Pero en tu caso haré una excepción.
ResponderEliminarCreo que lo que más destaca para mi en este post no es reflexionar acerca de la mala suerte que tu tienes con los vecinos que te tocan, sino la mala suerte que tienen tus vecinos que les toca al lado tuyo! Seguro a la gordita se le pegó tu mal karma y le supieron a patas de perro sus quesabrositos.
ResponderEliminarQuesabrositos?????
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